Los vecinos están muy molestos porque preveen que esta situación no terminará en breve. «Al comienzo de las obras nos avisaron que se alargarían al menos 2 años. No podemos estar así todo ese tiempo», afirman.
Una posible solución sería que la central térmica que hay en las inmediaciones les permitiera el paso, como ya ocurrió en otras ocasiones cuando los vecinos de Veriña tuvieron que soportar los inconvenientes que generaron otras obras como las del puente nuevo o el túnel de Feve. «Entonces estuvimos casi 3 meses utilizando la salida de la térmica, hasta que la parroquia volvió a la normalidad y no hubo ningún problema, pero no entendemos por qué ahora no nos dan permiso».
Para hablar de todo esto, los vecinos se reunirán mañana con la constructora para intentar solucionar la situación.
El 'by pass'
Los trabajos que obligaron a la empresa OHL a cerrar la senda La Falconera comenzaron a principios de setiembre. Su objetivo es la construcción de un nuevo desvío ferroviario, que evitará la entrada de trenes de mercancías en la ciudad. La conexión se realizará mediante un 'by-pass' del tendido de la línea Ferrol-Gijón con el antiguo ramal Aboño-Sotiello, que llega hasta El Musel y forma parte de la línea del ferrocarril de Langreo (Gijón-Pola de Laviana).
Es la primera obra vinculada directamente al soterramiento de las vías entre Moreda y el Humedal, y está previsto que los trabajos finalicen a principios de 2009.





