
La fiesta, organizada por segundo año consecutivo por la asociación de vecinos Alfonso Camín, quiso rendir tributo, en esta edición, no sólo al profesorado, sino también al resto del personal no docente que trabaja en los ocho colegios e institutos del barrio.
«El hecho de convertirse en maestro para educar y enseñar a generaciones venideras es un gesto loable a tener en cuenta, pero también los conserjes, que atienden a esos padres que llegan tarde, a los niños que vienen del médico o a los que saltan las verjas, y qué decir de las limpiadoras, que acondiciona esos baños después del recreo. Y los administrativos, con tantos papeles de matrículas, permisos... También todos ellos tienen un gran mérito, y por eso queremos extender la distinción a su trabajo», comentó Teresa Prada, secretaria de la entidad vecinal.
Francisco López Ayala, presidente de la misma, nombró uno a uno a los homenajeados, tras señalar que «han sido veinte años de trabajo, compromiso, entrega, retos y luchas, de personas y de historia».
'La canción del pirata'
Antes de que el presidente vecinal hiciera entrega de los agasajos, Adrián Sánchez, de seis años y alumno del colegio público García Lorca, recitó 'La canción del pirata', de Espronceda, en honor a Miguel Badal Pons, promotor del homenaje y director del mismo colegio donde estudia Adrián. Además, el coro infantil Luis Quirós, dirigido por Óscar Hernando, quiso acompañar a sus profesores. Los 30 integrantes del grupo coral cantaron una canción de bienvenida israelí y la mítica 'Tres Hojitas Madre'.
Entre los numerosos asistentes que se congregaron en el salón de actos del Ateneo de La Calzada para acompañar a los homenajeados, se encontraban los concejales Justo Vilabrille (Educación y Cultura), Esperanza Fernández (Servicios Sociales) y José Ramón Tuero (Deportes).





