El edil popular explicó que en este momento el 50% del gasto municipal se financia con impuestos que salen del bolsillo de los gijoneses, por lo que «éstos deben conocer que la anunciada subida de los tributos en un 2,2% no es tal en casos como el IBI». Según expuso, ese impuesto crecerá el doble, un 4,2%, porque el Ayuntamiento oculta que la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado recoge a su vez una subida de los valores catastrales en torno al 2%. «Aunque el equipo de gobierno congelase el IBI, habría que pagar por él un 2%más», afirmó.
Respecto a la deuda municipal, aseguró que la suma pendiente de amortizar a 1 de enero de 2008 será de 150 millones de euros. Una situación que ha provocado el presupuesto municipal en fase de aprobación que, además, remarcó «incumplirá por primera vez en la historia la ley nacional de estabilidad presupuestaria». Ese incumplimiento se basa, explicó, en que las cuentas que someterán en diciembre al Pleno «no tienen ni superávit ni equilibrio presupuestario, sino déficit».
Esta circunstancia según el edil inédita en el Consistorio obligará al equipo de gobierno a elaborar un plan económico-financiero donde se planteará como corregir ese desfase entre gastos e ingresos. «El PSOE tendrá que dar cuenta de ello», advirtió González, quien aseguró que el último plan de estas características para el periodo 2003-2007 se incumplió al restaurar un excedente de deuda municipal con la recaudación de impuestos (más de 21 millones) en vez de con transferencias de otras administraciones como había establecido.





