
Y Felgueroso, además, hizo el recorrido junto al largo séquito que acompañó a la ministra Elena Salgado en su paso por diez de los 250 stands que hay en el recinto ferial. Y había que hacer cola. Porque entre políticos y autoridades, responsables de prensa y de protocolo, periodistas, cámaras de televisión y fotógrafos, además de curiosos, el paso de un stand a otro ni era rápido, ni fácil. Eso sí: todos son ya un poco más gijoneses, no sólo por participar en Tecnimap, sino porque todos tienen su correspondiente tarjeta ciudadana. Y con foto. Incluso Elena Salgado.
Y así, con tarjeta ciudadana incluida, el paseo por Expotecnimap empezó, como no podía ser de otro modo, por el stand del Principado de Asturias. Y de allí, al del 060, propuesta de la que unos minutos antes había hablado la ministra en su intervención. Y al Ayuntamiento de Gijón, donde el concejal de Coordinación Administrativa y Hacienda, Santiago Martínez Argüelles, le explicó el funcionamiento de la tarjeta de la que ella misma puede hacer ya uso (podrá, por ejemplo, utilizar las bicicletas de GijónBici, o sacar un libro de una biblioteca municipal). Hubo tiempo también de visitar las propuestas telemáticas de la Generalitat de Cataluña y de la Comunidad de Madrid, además de la Unión Europea. Y de conocer los proyectos de algunas de las empresas patrocinadoras de Tecnimap, proyectos que, quizás en el futuro, la Administración pondrá en marcha.
Acentos y reuniones
Junto con Elena Salgado iban, evidentemente, la alcaldesa de Gijón y el presidente del Principado, pero también el delegado del Gobierno en Asturias, Antonio Trevín; la consejera de Administraciones Públicas, Ana Rosa Migoya; el presidente de la Cámara de Comercio, Luis Arias de Velasco; el director de la Feria de Muestras, Álvaro Muñiz, concejales, directores generales, directores de área...
Y eso, entre unos pasillos en los que ayer se escucharon todos los acentos de España, y en los que por la tarde ya había menos reparto de regalos que por la mañana, pero más reuniones empresariales. Todo, en un recinto en el que hay azafatas en cada rincón, y al que llegan todos los días un buen número de autobuses que recogen y 'reparten' a los congresistas por hoteles de Gijón, Oviedo, Candás, Avilés y Noreña. Un recinto que, gracias a las nuevas tecnologías que pregona, puede visitarse a través de la web. Hoy vuelve todo, a partir de las nueve y media.





