El individuo irrumpió en el templo dando gritos durante una misa y se dirigió al altar para luego coger el cáliz. Según se recoge en el informe policial, dicho italiano arrojó al suelo un anillo que llevaba puesto y durante varios minutos se dedicó a pedir dinero entre los feligreses.
Era la tercera vez que el mismo hombre causaba molestias en la iglesia San José. En el momento de ser arrestado, se comprobó que había pernoctado en tres hoteles de la ciudad y que en ninguno de ellos había abonado la factura. En uno de los establecimientos causó destrozos en la habitación.





