
Sin embargo, reconoce que no le gusta «presumir de notas». Todo lo contrario. Su fuerte son las materias que a otros muchos les causan pavor: las Ciencias y las Matemáticas. Por eso quiere estudiar ingeniería aeroespacial o industrial y sueña con poder trabajar un día en las compañías Airbus, Porsche o Mercedes. Por si fuera poco, toca el violín y el piano. Está en el último curso del Conservatorio y fue miembro de su orquesta sinfónica durante dos años.
Illán dedica el tiempo libre que le dejan los estudios a practicar kárate, surf, vela, parapente y esquí. ¿Cómo es posible tener tiempo para todo? En Ciencias o Matemáticas le basta con atender al profesor en clase y reflexionar con lo aprendido. Dice que no es capaz de estar más de diez minutos seguidos estudiando, que para memorizar tiene que utilizar reglas mnemotécnicas porque le cuesta «mucho» y que lo suyo es razonar.
Su hermano Astor, de 13 años, también es muy buen estudiantes. «Siempre lo han sido, desde pequeños», reconocen sus padres, Chelo y José. Quizá por eso no se sorprenden del éxito académico de sus hijos.
Otros tres premiados
El lunes, Illán -junto a tres jóvenes más- recibirá el premio extraordinario de la ESO de manos del presidente del Principado, Vicente Álvarez Areces y de José Luis Iglesias Riopedre, consejero de Educación. Será en el IES Clarín de Oviedo, a las 18 horas. «Todavía no sé qué me pondré, pero espero no estar nervioso».





