
Su estado y las consecuencias llevaron al titular del juzgado de Instrucción número 2 a considerar «indudable» la alarma social suscitada y a calificar los hechos como mucho más graves que los sucedidos en El Antiguo en noviembre de 2002. Entonces dejó en libertad al autor de los hechos, Nino José Rodríguez Novoa, como justificó en el escrito. Sin embargo, las circunstancias del sucedido el miércoles, aconsejaron, y así lo decretó, el ingreso en prisión del conductor que arrolló a la mujer y al niño. Desde entonces, permanece en Villabona.
Precisamente ayer uno de los letrados de la acusación en el juicio del atropello de la calle Mon, José Manuel Fernández González, apoyó la decisión del juez. Sus argumentos son parecidos. Es más, según el abogado, los hechos son «lo suficientemente graves» para que el hombre permanezca en prisión hasta que se celebre el proceso.
José Manuel Fernández comentó que la medida adoptada por el juez es «entendible» dado el resultado del accidente: «Ha fallecido una mujer y su hijo está herido». Además considera que el hombre ha incurrido en un delito de homicidio imprudente, y apuntó que también debería ser juzgado por la tasa de alcohol que llevaba en sangre y por su conducción temeraria. «Hay que terminar con los accidentes provocados por los conductores ebrios», añadió.





