
El inmueble cedido al Principado por la Universidad de Oviedo ha sido cubierto de andamios en las calles de Begoña y Pedro Menéndez. Ahora mismo sólo resta la instalación de estos elementos de seguridad en la parte trasera que linda con las instalaciones escolares. De hecho, el colegio inhabilitará mientras duren estas obras su entrada por Pedro Menéndez, ya que la empresa encargada de los derribos utiliza el patio cubierto para acopio de materiales. Esa circunstancia ha llevado también a montar una carpa en Tomás y Valiente para que los niños tengan allí su recreo.
La empresa Jesús Martínez Constructores, adjudicataria de este proyecto de la Consejería de Educación, prevé culminar la desaparición física del inmueble impulsado en los años cincuenta del siglo pasado por Torcuato Fernández-Miranda para finales de enero. Una gran parte de los trabajos se ejecutarán de forma manual y el plan de obras de la consejería cuenta con iniciar la construcción del nuevo aulario del Colegio Jovellanos en el espacio liberado por la Cátedra ya en febrero.
Las obras de derribo de la Cátedra Jovellanos no son las únicas que se están realizando en estos momentos en la calle de Begoña. La constructora Fercavia desarrolla un proyecto de 14 viviendas en el número 29 de este vial, que afecta también a las calles de Pedro Menéndez y Menén Pérez. Se trata de un edificio catalogado que se ha vaciado entero preservando la fachada que asoma a Begoña.





