
En el marco de un congreso de su partido, la Unión Cristiano-demócrata (CDU), Merkel atacó sin piedad el nuevo programa del SPD, que incorporó el término «socialismo democrático», en una delicada estrategia que debe ayudarle a su partido a ocupar el llamado centro político y deslegitimar a su aliado ante los electores.
«18 años después de que los alemanes del este se liberarán por si mismos del socialismo, el SPD incluyo nuevamente el termino 'socialismo democrático' en su programa, una contradicción en si misma», dijo la canciller. El socialismo «ya ha hecho bastante daño a este país, no queremos mas socialismo, porque el socialismo, lo queramos o no, siempre acaba en totalitarismo», añadió.
Durante un enérgico discurso de 70 minutos, Merkel diseño la nueva estrategia de su partido, que debe ayudarle a salir victorioso en dos elecciones regionales (Hamburgo, Hesse y Baja Sajonia) que tienen lugar en el curso del año y prepararlo para una victoria en las elecciones nacionales, en el otoño de 2009.
En un interesado lapsus político, Merkel reclamó para su partido los éxitos que ha cosechado el gobierno en los dos últimos años y destacó que la CDU era el motor de los avances económicos, como el descenso del paro y el saneamiento presupuestario. «Sin la CDU nuestro país no estaría en el lugar en que se encuentra», afirmó la canciller,
Pero Merkel tenia otro mensaje para los delegados al congreso. Junto con denunciar que el SPD había abandonado voluntariamente el centro político para girar a la izquierda, Merkel reclamó para su partido el derecho a conquistar ese espectro que hizo posible el triunfo de Schröder en 1998.





