
A pesar de este descenso general, no todos los embalses situados en el Principado perdieron agua durante la última semana. Están los casos de los de Arbón (Coaña) y Tanes-Rioseco (Sobrescobio), que aumentaron su caudal. El primero lo hizo en un hectómetro cúbico, contando con 36 de los 38 de su capacidad total, mientras que el segundo incrementó el agua embalsada en cuatro hectómetros cúbicos, situándose en 33 de los 38 posibles.
El mayor descenso se produjo en el embalse de Salime (Grandas de Salime), pues vio cómo perdió en sólo siete días un total de nueve hectómetros cúbicos, disponiendo de 142 de una capacidad de 266. También bajaron los caudales de los embalses de Doiras (dos hectómetros cúbicos), La Barca (uno) y Somiedo (uno). Por su lado, el de los Alfilorios no registró variación alguna y se mantiene en los seis hectómetros cúbicos de agua embalsada, a sólo dos de su capacidad total.
Pocas precipitaciones
La escasez de precipitaciones está en el origen de este descenso de reservas hídricas en la región, pero esta situación se repite en el conjunto de la Península, donde la escasez de lluvias ha propiciado un descenso de 138 hectómetros cúbicos de la reserva de agua acumulada en los embalses, que se sitúan al 41,9% de su capacidad total.
Según los últimos datos que ha hecho públicos el Ministerio de Medio Ambiente, los embalses acumulan 22.693 hectómetros cúbicos de agua , un 0,3% menos que hace siete días, con variaciones de entre 74 hectómetros cúbicos en la cuenca del Duero y de siete en la del Segura. Las lluvias han sido escasas en todo el territorio nacional y la máxima se ha registrado en Mahón (Menorca), con 46 litros por metro cuadrado.





