En busca del calor y en la preparación de los nuevos coches sin control de tracción, las once escuderías de la Fórmula-1 han alquilado estos días el circuito de Jerez a gastos compartidos -el BMW-Sauber de Nick Heidfeld estableció ayer el mejor registro-. Y hay sobredosis de españoles a la caza de volante.
El primero, Pedro Martínez de la Rosa. El piloto de 36 años lucha contra la tradición de este deporte que penaliza a los veteranos y siempre rastrea nuevas caras capaces de satisfacer a patrocinadores y público. McLaren-Mercedes no ha cerrado su pareja de pilotos (como Renault) y de boca en boca circula la vía Heikki Kovalainen como compañero de Lewis Hamilton en 2008. Ayer Pedro de la Rosa fue tercero, detrás de Nick Heidfeld y Jenson Button (Honda).
Rivales inesperados
A Roldán Rodríguez le han surgido competidores inesperados en el Force India (ex Spyker): una pléyade de veteranos que se resiste a dimitir. El equipo asiático probará hasta el viernes a ocho pilotos, incluido el vallisoletano. Fisichella, Ralf Schumacher, Liuzzi, Klien, Montagny, Van der Garde y Sutil (el único seguro para 2008, en Force India o incluso en McLaren) serán sus rivales. Roldán no condujo ayer. Sólo lo hará el viernes.
El último en llegar, el asturiano Javier Villa, también lo fue en la sesión de ayer con el BMW. La marca alemana le ha cedido uno de los caramelos de la parrilla y calibrará si puede convertirse en 2008 en uno de sus probadores. El asturiano, benjamín de las GP2 en 2007, ganó tres carreras durante el verano y aspira a ingresar en la nómina de españoles, que hoy no tiene cifra exacta. Pueden ser cuatro, uno o ninguno.





