
El control de partes de trabajo de esos meses, a los que ha tenido acceso EL COMERCIO, revelan que los serenos empiezan a captar nuevos clientes singulares al margen de comercios y comunidades de vecinos, su demanda fundamental hasta el momento.
El control de cajeros y oficinas de entidades financieras se ha convertido en la principal prestación a empresas privadas. De 55 servicios de este tipo se ha pasado a 637 en el transcurso de un solo año. La empresa Serenos Gijón ha firmado este año un contrato con el Banco Sabadell-Herrero para velar por su red de sucursales en aquellos barrios y zonas donde existe presencia de vigilantes nocturnos.
En virtud de ese contrato los serenos se encargan de desalojar los cajeros si éstos se encuentran ocupados, así como de supervisar las instalaciones bancarias para que no se produzcan desperfectos en ellas, entre otros cometidos. Esa función ya la venía desempeñando también hasta el momento en algunas oficinas de La Caixa y del Barclays Bank.
Además de su actividad con los bancos estos trabajadores de la noche han ido extendiendo su labor de proximidad a parroquias de iglesias, colegios, sedes de asociaciones vecinales y entidades como Cáritas. La carpa instalada en Tomás y Valiente donde los alumnos del Colegio Jovellanos celebran su recreo forma parte ya de sus itinerarios nocturnos. Otras empresas a las que esta franquicia social presta su apoyo en la actualidad son EMTUSA, la empresa de la ORA, Telefónica, la ONCE y el servicio de ambulancias.
Otro de los servicios de los serenos que más creció en el último año fue el de la atención personalizada a turistas. Entre los meses de junio y noviembre de este año se contabilizaron 12.293 demandas de información satisfechas a visitantes, un 23% más que en el mismo periodo de 2006.
En ese sentido los serenos se han convertido en el servicio Infogijón de la noche para todas aquellas personas que requieren información turística en horarios intempestivos. Ellos se encargan de informar sobre calles, hoteles, bares, pubs y discotecas, restaurantes, farmacias, taxis, transportes y cajeros, entre otras demandas. En ocasiones incluso acompañan al turista hasta el destino que busca.
También reparten de forma gratuita planos de difusión turística actualizados de Gijón, de los que editan dos tiradas de 10.000 ejemplares al año, que incluyen todo el centro, La Calzada y El Natahoyo. El pasado verano distribuyeron en mano 1.314 de estos planos, que también se reparten en hoteles, centros municipales y algunos garajes y aparcamientos.
Los servicios de atención a comercios en el periodo de estudio -de junio a noviembre- crecieron un 72%y los servicios a vecinos un 12,17%. El apoyo a servicios públicos (colaboraciones con Policía Local, Cuerpo Nacional de Policía, Bomberos y Alumbrado Público) aumentó otro 100% y la actividad orientada a servicios sociales (ayuda a minusválidos, personas mayores, indigentes y personas indispuestas en la calle) experimentó una subida del 22,9%. En total los serenos participaron en 34.959 actuaciones, un 41,5% más que en 2006.
39 serenos en la calle
En estos momentos 47 personas trabajan en el proyecto que arrancó el 18 de octubre en 1999 en forma de plan de empleo. 39 son las que hacen rondas callejeras de entre las 23 horas y las 7 de la mañana, 364 días al año -excepto el 18 de octubre que celebran su fiesta-, para disuadir con su presencia posibles robos y destrozos urbanos. De ese número 28 son mujeres y 11 hombres, con una media de edad entre 35 y 45 años. Entre ellos hay parados de larga duración, personas con cargas familiares e inmigrantes. Además existe un alto índice de rotación, ya que este empleo suele servir a los serenos de puente para encontrar otros.





