
HOMICIDIO
HOMICIDIO
El escaparate de la zapatería del acusado, de 74 años y que permanece en la cárcel desde hace casi nueve meses, refleja la desesperación de la familia. Escrito con grandes letras amarillas sobre el cristal, solicitan testigos que puedan ayudar a esclarecer el trágico episodio. «Urge contactar con la señora que compró unos zapatos blanco roto a su marido con motivo del día del padre o con alguien de su familia. Su testimonio puede corregir una injusticia y un abuso», reza. Un mismo texto de similar contenido había sido publicado en varias ocasiones en la prensa. En aquella ocasión, se añadía que se trataba de «causa de vida o muerte».
A. S. F. fue encarcelado en Villabona el 20 de marzo, tres días después de que apareciese muerto Arcadio Álvarez, de 69 años y propietario de una finca anexa a la del acusado. El titular del juzgado de instrucción número tres de Gijón, Jesús del Pino, emitió el auto de ingreso el prisión al encontrarse «indicios» de su participación en los hechos. No se halló el arma con el que homicida asestó las dos puñaladas mortales a la víctima, pero «se constató que el hombre había participado o al menos presenciado el crimen, ya que conocía detalles que de otra forma no podía saber».
Discusiones por lindes
Fuentes del Cuerpo Nacional de Policía reiteraron ayer que se «realizó una investigación rigurosa» en el lugar del crimen y que los indicios «culpabilizaban al único sospechoso», es decir, al hombre de 74 años con el que el fallecido había mantenido numerosas discusiones por delimitaciones de las lindes de sus fincas y por supuestos ataques a animales domésticos por parte de sus respectivos perros guardianes.
Uno de los puntos claves de la instrucción del caso serán los resultados de las pruebas de ADN practicadas en marzo. Mientras el único imputado por el crimen espera en prisión la resolución de los análisis biológicos, su familia busca incansablemente testigos que puedan corroborar que el acusado estaba, supuestamente, en su comercio de El Cerillero en el momento en el que se produjeron los hechos.
«Se busca específicamente a la mujer que compró unos zapatos blancos porque fue la que más tiempo estuvo en la tienda y la que incluso salió con el matrimonio y su hijo cuando cerraron la persiana del exterior», apuntó la abogada de la defensa, quien ha solicitado en numerosas ocasiones ante el juez la libertad provisional para su cliente ateniéndose a las circunstancias personales del acusado. «Es un señor de 74 años, con familia, negocio y un patrimonio; no existe riesgo de fuga y no se cumplen los requisitos para que aún continúe en la cárcel», apunta.
El hombre fue detenido el mismo día del crimen junto a su propio hijo, quien tras prestar declaración ante el juez quedó en libertad sin cargos.





