
Estefanía será una de las monitoras que estén presentes en el entorno de la pista de hielo para controlar el buen desarrollo de las jornadas. Entre sus funciones estará controlar que la gente tenga un comportamiento adecuado y cumpla las normas de seguridad, como la obligatoriedad de llevar ropaje de mangas y perneras largas -se aconseja usar guantes-, circular todos en el mismo sentido de giro entorno a la pista, no patinar más de dos personas cogidas de la mano y la prohibición de empujar a otros patinadores, entre otras normas. La enseñanza de técnicas de patinaje no está incluida en el programa de actividades de la pista helada y cada uno deberá ir adaptándose a los patines «con calma y a su ritmo».
A la hora de subirse a unas cuchillas solo son necesarias un poco de habilidad y saber mantener cierta estabilidad sobre el afilado soporte. Por lo demás no hay mayor secreto para una práctica muy similar al patinaje sobre ruedas y, según algunos, al propio esquí. Deben observarse, no obstante, algunas medidas de precaución para evitar posibles lesiones. Entre ellas juega una parte importante la realización de pequeños ejercicios previos de calentamiento para que no se produzcan tirones bruscos en los músculos y articulaciones.
Ya una vez sobre los patines debe comprobarse que la sujección es suficiente, sin que el pie se sienta muy apretado ni demasiado suelto, y que no existe posibilidad de que un cordón demasiado largo termine con el patinador en el suelo. Cualquier elemento adicional de seguridad -rodilleras, coderas- es bienvenido, y debe evitarse llevar encima cualquier elemento punzante, llaves o anillos.
A continuación el primer paso es intentar caminar despacio sobre el hielo, separando las puntas de los pies y ayudándose en el avance del vaivén de los brazos. Deben mantenerse rodillas y tobillos flexionados todo el tiempo, el tronco y la cabeza erguidos y los brazos hacia afuera, con las palmas mirando al suelo. El peso del cuerpo debe recaer en los talones. Y a partir de ahí cada uno puede avanzar al ritmo al que se sienta seguro, cerca del borde exterior para agarrarse si lo ve necesario.
Frenar y levantarse
El modo de frenado es similar al método utilizado en esquí, abriendo las piernas y enfrentando las puntas de los pies para que se vayan acercando lentamente entre sí. Los más expertos pueden optar por el derrape, más complicado para los no iniciados.
La última pauta básica se refiere a las inevitables caídas. En caso de tocar suelo, lo recomendable es arrodillarse, poner un patín de pie sobre el hielo y, con la ayuda de las manos, levantarse sobre ese único pie. Quien intente ponerse de pie con ambas cuchillas sobre el hielo tendrá muchas opciones de volver a caer, pues los patines se deslizarán hacia adelante. Aunque, como todo, los progresos serán cuestión de práctica y tiento. A partir de ahí, pista abierta.





