
A través de su página web, Compostur ofrece tres servicios fundamentales: una central de reservas (a través de un 902 y de internet); la gestión del área comercial de la sociedad Turismo de Santiago, donde no sólo informa, sino que realiza la reserva de habitaciones, la contratación de actividades y, por último, la creación de paquetes turísticos que se comercializan a través de mayoristas y minoristas. Entre las actividades: servicios para peregrinos, tour por las Rías Baixas, talleres gastronómicos, transporte turístico, visitas guiadas, alquiler de vehículos, termalismo, turismo de aventura, deportes, alquiler de bicicletas... Y en cuanto a los paquetes turísticos, son principalmente tres: el paquete cultura, que incluye visita guiada, visita a la Universidad y a las cubiertas de la Catedral; paquete exclusivo, con un vuelto turístico, una visita audioguiada y un circuito termal y, por último, el paquete aventura, que incluye rafting y traslado y la posibilidad de elegir entre puenting y paintball.
El balance, dice Gaztelumendi, es «muy positivo. Había una debilidad en el sistema de comercialización y hemos dado un impulso, en colaboración con el sector privado. La llegada de turistas está un 5% por encima de 2006. No todo el crecimiento se debe a Compostur, pero en algo contribuye». La diferencia la han notado, especialmente, las pequeñas empresas, que han encontrado una posibilidad para comercializar que antes no tenían.





