
Según confirmó el médico del servicio de Digestivo del hospital gijonés, Adolfo Suárez, hasta la fecha cerca de un centenar de personas han aceptado someterse a pruebas de índole preventiva. En el caso del cáncer de colon es necesaria la realización de una colonoscopia para descartar cualquier tipo de riesgo. Se trata un examen interno del colon (intestino grueso), en el que se emplea un instrumento llamado colonoscopio, que consiste en una pequeña cámara adherida a un tubo flexible. A diferencia de otro tipo de técnicas de exploración, que examinan solamente el tercio inferior del colon, la colonoscopia examina toda su extensión y ofrece, por tanto, resultados más concluyentes.
Participación voluntaria
Suárez aseguró que «cada uno de los casos se comenta con la propia familia», que es la que decide si acepta o no participar en este tipo de pruebas de detección precoz. «Se trata de prevenir, pero no a costa de aumentar la angustia que de por sí genera la presencia de un caso de cáncer en el entorno familiar», precisó este facultativo, que preside la Comisión de Investigación de Cabueñes y que se ha especializado en el estudio de este tipo de procesos tumorales.
Cabueñes se adelanta así al posible programa de cribado de cáncer de colon y recto que la Consejería de Salud estudia poner en marcha durante esta legislatura. La actuación, que la anterior administración sanitaria ya se había comprometido a poner en marcha, estaría dirigida a los asturianos y asturianas mayores de 50 años.
Supervivencia
En el Área V se han declarado en lo que va de año un total de 181 casos de cáncer de colon y recto. Se trata, según precisó el jefe del servicio de Cirugía General de Cabueñes, Raúl Álvarez Obregón, del segundo cáncer maligno más frecuente en Asturias. En 2005, últimos datos de los que se disponen para toda la región, se declararon en el Principado un total de 850 casos. En su servicio, el de cirugía, un 10% de las operaciones que se practican (unos 170 casos anuales) están relacionadas con procesos de cáncer de colon y recto.
Los médicos apuestan por el diagnóstico precoz como medida para reducir la incidencia de este tumor. Y es que una persona a la que se le detecte un cáncer de este tipo en estadío IV, que es el estado más avanzado de la enfermedad, se enfrenta a una tasa de supervivencia de un 5% a los cinco años de declarada la enfermedad. Sin embargo, si se le detecta en la fase inicial, estadío I, la posibilidad de superarlo es del 96%.
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