La restauración contó con un presupuesto de 23.222 euros, de los que 20.000 fueron aportados por la Consejería de Cultura. La capilla de este cementerio está catalogada como «bien a proteger» en el planeamiento urbanístico del concejo allandés. Se trata de una edificación de mampostería a la que se accede por una puerta de arco de medio punto.
El inmueble data de 1884, año en el que se construyó el cementerio actual para sustituir al que se encontraba al lado de la iglesia. Ese traslado respondía a unas medidas sanitarias dictadas por las autoridades municipales de aquella época para combatir una epidemia de cólera.
En el interior de la capilla recientemente restaurada se guardaba el retablo conocido como de Doña Juana, obra de Pedro Sánchez de Agrela, y que actualmente se encuentra en la antesala de la Alcaldía del Ayuntamiento de Allande. Este elemento artístico fue restaurado hace siete años por parte de la Consejería de Cultura.
El cementerio de Pola de Allande es el único de titularidad municipal de los 16 que existen en el concejo. Fue uno de los primeros de Asturias que se construyeron fuera del casco de las poblaciones de acuerdo con la legislación de la época.





