
LA ILUMINACIÓN
LA ILUMINACIÓN
Eso es lo que le han comunicado los responsables de la empresa Imesapi, que anteayer justificaba la situación por dos motivos: en primer lugar por el retraso con el que recibieron 250 de los 970 arcos a instalar, que les llegaron el pasado lunes, sólo dos días antes del encendido de la iluminación. Y, en segundo lugar, por una falta de planificación. El gerente, Luis Estrada, reconocía que, dada la complejidad de las estructuras, su montaje debería haber comenzado antes del 22 de octubre, cuando la empresa se puso manos a la obra.
Sea como fuere, lo cierto es que las críticas han sido muchas, especialmente entre los comerciantes de Viesques y La Arena. Muchas de sus calles continuaban aún ayer por la tarde sin ningún arco. Y eso, a pesar de que Imesapi dice que no es cierto que se haya relegado los barrios a favor del centro urbano, sino que la instalación comenzó en toda la ciudad a la vez. A pesar de eso, calles como Anselmo Solar, Corín Tellado y Uría carecían de arcos o adornos ayer por la tarde.
Normalización
Esa situación debería cambiar a lo largo del día de hoy. Imesapi se comprometió a normalizar las cosas entre el fin de semana y «los primeros días de la próxima semana». Pero, según José Manuel Sariego, lo que debería quedar para los próximos días es el arreglo de los arcos que, aun instalados, no se han encendido todavía.
Los problemas quedaron de manifiesto el mismo miércoles, cuando la alcaldesa procedió al encendido. Fue más que evidente porque algunas de las calles perjudicadas fueron Corrida y Los Moros, entre otros ejes comerciales y vías principales del centro de la ciudad. Los fallos técnicos se han ido subsanando, aunque por toda la ciudad se reparten aún arcos que, por el momento, no iluminan. Es el caso de dos adornos ubicados en la calle de Magnus Blisktad, que ayer no se habían encendido. Quedará pendiente también, quizás, completar algunas zonas. Eso es lo que esperan, al menos, comerciantes de la calle del Palacio Valdés, que esperan aún bombillas similares a las instaladas en la Plazuela.
Horarios
A todo esto se sumó ayer cierto desconcierto con el horario de apagado, ya que mientras a las once de la noche la iluminación se mantenía encendida en la plaza Mayor, el muelle y los jardines de la Reina, no ocurría lo mismo con la calle Corrida y la plaza del Carmen.
Mientras tanto, continúa el malestar entre los pequeños comercios, principalmente, con la Unión de Comerciantes. La empresa encargada de los trabajos ha eximido de responsabilidad a dicha entidad y también al Ayuntamiento. Aunque tanto Sariego como la alcaldesa han salido al paso de las críticas. Paz Fernández Felgueroso lamentaba los retrasos, pero defendía el tipo de iluminación para conseguir un ahorro energético. Con el uso de bombillas de bajo consumo la factura eléctrica bajó el año pasado de 34.000 a 12.000 euros.







