
-¿Cómo surge su amor a la fotografía?
-A través de mi padre y por el interés artístico que viví en mi familia.
-¿Puede una fotografía reflejar la realidad de Colombia?
-La fotografía nunca refleja el total de una realidad como un país entero. La imagen siempre va a sesgar esa realidad y a interpretarla. En este caso, aparece una pequeña parte de la vida de los niños de la calle de Bucaramanga, que son muy diferentes a los de Bogotá, por ejemplo.
-¿Por qué ha centrado la muestra en los niños?
-Porque el mayor problema social les afecta a ellos.
-¿Cómo pueden ayudar las fotografías a mejorar esta situación?
-Las imágenes son una forma de señalar una realidad y que la gente la vea. Hay miles de problemas diferentes en el mundo, y de esta manera podemos acercar a nuestra vida cotidiana situaciones diferentes a la nuestra, que existen y que muchas veces pasan inadvertidas.
-¿Los sistemas digitales han popularizado la fotografía?
-Completamente. Se ha perdido el respeto a la fotografía porque la técnica se ha empobrecido de tal manera que parece que todo el mundo es capaz de realizar una buena imagen. En estos últimos años, se ha producido una generalización de la incultura fotográfica, y curiosamente, es cuando más extendida está la fotografía.
-¿Cuál es el nivel fotográfico en Asturias?
-En Asturias hay un gran interés por la fotografía. Centros como la Escuela de Arte han conseguido que el nivel de los profesionales sea muy bueno, con un excelente nivel técnico y una gran cultura fotográfica. Encuentros como los organizados en Gijón ayudan muchísimo a dar a conocer el valor de la fotografía como arte.





