El PP puso nombre a su petición de cese: el de Fernando Menéndez Rexach, ya que, a su juicio, se ha gestionado mal, se cometieron muchos errores y da la impresión de que el sobrecoste «no cuesta nada porque lo paga Europa». El diputado Cuervas-Mons calificó de «injustificable que no existiera un «plan B» para el caso de que fallase la cantera de Aboño. También reprochó a Rexach que quien desvelase el «desaguisado» no fuera el presidente de la Autoridad Portuaria, sino «alguien que vino de Madrid». El PP entiende que Rexach engañó al Consejo de Administración que preside y Cuervas-Mons dijo que la «dura realidad contrastada es que las obras se retrasan dos años y que van a costar, de momento, 218 millones más».
Las conclusiones del portavoz socialista, Faustino Álvarez, fueron muy diferentes. Felicitó a Rexach por buscar soluciones a los problemas y arremetió especialmente contra el PP, al que acusó de mentir porque no había subvención tramitada para la ampliación de El Musel cuando dejó el Gobierno de España y de aprovechar el sobrecoste para quitar brillo a la obra. «Quienes no quisieron la ampliación entonces tampoco la quieren ahora», concluyó, pese a la unanimidad del Consejo de Administración.





