
Garaje Sporting
Hórreos y paneras
Garaje Asturias
Bariloche
El concejal de Urbanismo, Pedro Sanjurjo, indicó que este trabajo, «a diferencia del anterior catálogo, que data de 1983, tiene una visión más amplia y comprometida en la protección de los patrimonios que la ciudad quiere conservar. Hasta ahora, sólo había una relación de edificios con distintos niveles de protección, mientras que esta propuesta incorpora los patrimonios arqueológico, industrial, etnográfico y natural».
Un total de 280 nuevos edificios podrían contar con protección integral, parcial o ambiental, según la propuesta de Dolmen, así como un importante número de elementos etnográficos. Así, «por ejemplo, en el catálogo de 1983 teníamos 80 hórreos y paneras. Ahora son 1.003. Eso habla de la amplitud del trabajo de campo realizado, pues, además, cada elemento cuenta con su ficha individualizada. Es un trabajo exhaustivo», apuntó Sanjurjo.
Protección hasta 1960
El actual catálogo urbanístico protege edificios de finales del siglo XIX y comienzos del XX, centrándose en el periodo anterior a la guerra civil. Ahora se proponen, incluso, inmuebles de 1960, caso del conjunto de las 1.500 viviendas, en Pumarín. El concejal habló de varios ejemplos concretos, como los correspondientes a los garajes Asturias y Sporting, que, indicó, son «industrias en pleno casco urbano. Se les respeta la edificabilidad prevista en el PGOU, pero se plantea un estudio de detalle para resolver su volumetría y las medianeras que los circundan, con el retranqueo que sea necesario en cada caso».
Pedro Sanjurjo también habló de la calle de Jovellanos y sus diferentes anchos de acera. Indicó que «los edificios de Bariloche, Montecarlo y la heladería rompen la alineación de las fachadas. Este trabajo propone, respetando la volumetría, hacer fachadas escalonadas y liberar de aprovechamiento los bajos, con el fin de ganar terreno como soportales para espacio público y que esa zona sea de tránsito. Son ideas que hasta ahora nunca se nos habían ocurrido», aseguró el edil.
A partir de ahora, este trabajo será remitido a los servicios técnicos municipales y a los diferentes grupos políticos con representación en el Ayuntamiento de Gijón con el fin de que lo estudien durante los meses de diciembre y enero. Posteriormente, será sacado a información pública y se espera que pueda ser aprobado por el Pleno durante el primer trimestre de 2008.
Ampliación
El total de elementos propuestos para protección en este proyecto de catálogo urbanístico es de 2.216. Se trata de 143 edificios para los que se propone una protección integral, mientras que para 258 sería parcial, 464 ambiental y 48 ambiental tradicional, es decir, que están ubicados en zonas rurales. Hay 18 elementos propuestos en cementerios, 1.003 hórreos y paneras, de los que 79 tienen singularidades como tallas policromadas, y otro 77 elementos, como pueden ser lavaderos o similares. En cuanto al patrimonio industrial, el catálogo incluye 33.
Completan la relación 89 jardines, 27 jardines segregables -sólo se propone proteger una parte-, cuatro parques públicos, 46 elementos naturales, tres monumentos naturales, dos lugares de interés, una zona de especial protección de aves y los 84 yacimientos arqueológicos incluidos en la Carta Arqueológica del concejo.
Otro de los elementos destacados que incluye esta propuesta de catálogo urbanístico, según indicó Pedro Sanjurjo, es que, fundamentalmente en los edificios de las zonas rurales, «se incluye la posibilidad de segregación con división horizontal, que hasta ahora no estaba permitido. Resultaba un obstáculo para la reforma y rehabilitación de esos edificios y ahora se podrá hacer para ganar el aprovechamiento como espacios residenciales diferenciados, aunque se mantenga de forma unitaria los jardines que los circunden». Al parecer, estos casos se dan sobre todo en las parroquias de Somió y Cabueñes.
Las personas afectadas por estas posibles protecciones tendrán la posibilidad de presentar las alegaciones que consideren oportunas en el periodo de información pública que se abrirá.





