
Trabajan a turnos, día y noche, para que la Nochebuena no se les eche encima. «Estamos haciendo verdaderos esfuerzos para llegar antes del domingo», señalaron desde la empresa, que reconoce que aún son muchas las calles pendientes de esta iluminación como la de Asturias, Pumarín, Feijoo y varios tramos de otras, como Covadonga y Pablo Iglesias.
Pero además, para intentar que la próxima semana toda la ciudad brille con la Navidad, la empresa ha destinado a un equipo por cada zona que trabajan simultáneamente. Además, explican que los retrasos se vienen acumulando también por la tardanza en la llegada de los elementos decorativos, que tardaron más de la cuenta, según indican.
Mientras tanto, las quejas de los empresarios que han pagado sus cuotas, pero aún no ven los resultados o no están satisfechos con ellos se suceden por distintos puntos de la ciudad. Transmiten sus reclamaciones a la Unión de Comerciantes que, a su vez, los remite a diario a la empresa para que los solvente.
Sin embargo, siguen los problemas. En la avenida de Galicia, incluso han organizado una recogida de firmas. Ya han logrado reunir unas cuarenta. Aunque aquí la iluminación ya llegó hace días, se quejan de las formas. Como portavoz de los empresarios de esta zona, María del Carmen García, explica que se sienten «engañados y discriminados». Se quejan de que les han puesto menos arcos de los previstos y de que el modelo elegido es el que el año pasado tenían en la avenida de Argentina y que rechazaron. Además, añaden que hay zonas de la calle, con comercios que han pagado la cuota y que no tienen cerca ninguno de los arcos.
«Arrepentidísimos»
«Nos dijeron que sólo había dos modelos, pero luego vemos que en otros sitios ponen otras cosas mejores», critica la empresaria. «Estamos arrepentidísimos de haber pagado», señala. Se suma a su malestar el que la situación fue similar el año anterior, cuando ante las protestas se les devolvió la cuota pagada. No obstante, asegura que no quieren devoluciones, sino «unas luces de Navidad en condiciones». Ante esta situación, los empresarios de esta calle plantean que el próximo año no pagarán. Más aún cuando para esta ocasión, la tarifa subió de los 50 euros de 2006 a los 65 actuales. Se preguntan por qué reciben un trato diferente unas calles de otras, cuando todas pagan lo mismo.
En la calle Covadonga, más quejas. «Estamos indignados por el trato vejatorio que estamos recibiendo», lamentan. Critican que en la mitad de la calle aún no esté la decoración colocada. Aquí, explica la empresaria Eva González, «pusieron el cable y no volvieron». «Esto no puede ser, es vergonzoso y estamos indignados», apuntan.
Calles del centro
Hay más. En la calle de Eusebio Miranda, los comercios también han saltado. Explican cómo en un principio reclamaron poder elegir el modelo de luces, puesto que son ellos quienes pagan; petición que no fue atendida, por lo que, enfadados, llamaron a la empresa. «Nos dijeron que iban a poner tres arcos, pero exigimos cinco», explican los comerciantes. En este caso, tuvieron más suerte y su exigencia fue atendida. Sin embargo, hasta el momento, sólo había sido colocado el cableado. «No es lógico que haya calles del centro que estén todavía sin iluminar cuando tienen todo un año para planificar», señalan. También critican la actitud de la Unión de Comerciantes. Explican que ya ha habido dos personas que se han dado de baja este año. Otros ya lo habían hecho antes.
En otras zonas, como en Viesques, estos días han sido instalados elementos decorativos en las farolas. Sin embargo, empresarios de las calles Corín Tellado y Gloria Fuertes aseguran que aún no están en funcionamiento. Por lo tanto, aseveran, «estamos como estábamos».
Insisten en que está muy cerca la Navidad y que todavía la ciudad está sin iluminar por completo. Algunos comparan la situación con la de Oviedo, donde, apuntan, «incluso Lugo de Llanera está mejor iluminado que Gijón».





