
La sesión se inició con el típico corrillo flamenco con los integrantes del grupo, entre los que se encontraba Aurora, la mujer del artista, y dos de sus hijos, Soledad y Enrique. Palmas y cantos, baile y pasión.
Guitarras rasgadas, cante jondo y las tierras de Andalucía hermanándose con Asturias y todo el mundo a través de una música que no conoce de fronteras, como lo demostró la presencia del gaitero José Manuel Tejedor sobre el escenario mientras Morente interpretaba a Ángel González para deleite de todos.
El público respondió entregándose a la música y las palmas. Entre los asistentes, dos de los asistentes al G-8 cultural: Sheriff Mohei Eldin, director artístico de la Biblioteca de Alejandría, y Christopher Till, director del Museo del Apartheid de Sudáfrica, que disfrutaron de un recital inolvidable.





