
OBRA
'Iphigénie en Tauride' llega por primera vez al teatro Campoamor en el sesenta aniversario de la Ópera de Oviedo. La obra de Christoph Wilibald von Gluck (1714-1787) se representará los días 16, 18, 20 y 22 de diciembre bajo la batuta de Jane Glover, que trabaja con la Orquesta Sinfónica del Principado. La escenografía corre a cargo del asturiano Emilio Sagi. Ayer la presentaron.
«Se trata de una obra muy difícil que no suele hacerse en teatro». Porque Gluck inició una reforma del melodrama, ansió la eliminación de los toques superfluos para «reducir a la música a su verdadera función». El reto de interpretar su obra cumbre «radica en su cristalina sencillez», explicó ayer Javier Menéndez, director artístico de la Ópera de Oviedo.
Historia de amor
'Iphigénie en Tauride' es una historia de amor. Para Sagi, «de amor fraterno casi incestuoso y de un amor entre dos amigos, que raya en el desequilibrio metal». Es el amor de Ifigenia por su hermano. «Lo importante en esta obra es la pasión de los intérpretes, pasiones fuertes, arrebatadoras, pero cubiertas por un velo», añadió.
Los personajes de Gluck se autoreprimen y bajo esa «sobriedad» que el maestro impone se abre «un volcán de sentimientos».
Siguiendo los dictámenes de Gluck, Sagi presentará un decorado sin ornamentos: «será una especie de búnker que envuelve esas pasiones que no pueden salir», avanzó. El plata, el negro y algunos toques en rojo predominarán en esta ópera. «La contención era lo que buscaba Gluck y es lo que tenemos que seguir», dijo el ahora director de escena del teatro Arriaga.
La soprano portuguesa Elisabete Matos interpreta a la «valiente» Ifigenia y practicamente no abandonará el escenario en las más de dos horas de ópera. Menéndez dijo de ella que es «una cantante versátil». Glover subrayó que «es la mejor Ifigenia que he visto, y van cuatro». La cantante agradeció las «amables» palabras y apuntó que para ella el papel es «un desafío, pero me da una gran alegría volver al periodo clásico, a mis orígenes».
Por su parte, Jane Glover, directora musical, expresó su admiración por Gluck, por «haber logrado trasmitir la pasión de las historias épicas de la antigüedad».
Con Gluck, el Campoamor da un giro musical respecto a su última obra 'Lucia di Lammermoor' de Danizetti, ópera en la que Sagi también dejó huella. La tragedia de Ifigenia y Oreste según el compositor alemán, una de las figuras clave en la cristalización del estilo clásico y en la evolución de la ópera podrá disfrutarse desde el domingo en coliseo ovetense.





