
Así, explicaba que prefiere ser «cauto y no hacerme ilusiones. Había muchos pretendientes y ahora ya no quedan tantos». «Supongo que todo se sabrá en una semana. El año pasado con el fichaje de Fernando Alonso ya era consciente de que era muy difícil correr, porque seríamos dos pilotos españoles pero este año lo tengo más fácil», pronóstico. Y a renglón seguido pasó a 'vender' sus cualidades y ventajas: «Lo positivo es que yo he hecho ya dos tandas de entrenamientos con el coche y lo conozco bien. Esto no afecta aunque es un dato positivo». «En Fórmula-1 es difícil hablar a medio plazo. Soy de los pilotos más mayores. ¿Cuantos años me quedan en la F-1? No lo sé, tengo contrato con McLaren por dos años y después ya se verá», añadió.
De la Rosa, probador de McLaren, podría ser el tercer español en competición esta temporada, junto a Fernando Alonso y Roldán Rodríguez, aún por confirmar y que podría ser titular con Force India. «Sería fantástico», reconoció. El catalán no eludió ninguna cuestión y analizó diversos temas, algunos no demasiado positivos para la marca anglogermana. Así, en cuanto al balance de la temporada pasada, no pudo utilizar otro calificativo que no fuera «malo». «Al final perdimos, pero fue porque Ferrari fue mejor que nosotros», matizó.
«El espionaje es difícil de controlar en un equipo, sólo en McLaren somos más de mil personas. Cuando me preguntaron si tenía información de Ferrari realmente no lo sabía y sólo me di cuenta cuando miré uno a uno los correos electrónicos. Entonces vi que sí que tenía algunos de principio de temporada que hablaban de Ferrari y que podían ser espionaje», se excusó, por otra parte. Pero ya le hacen incluso bromas. El equipo de desarrollo le ha regalado un teléfono hecho con piezas de motor. Le dijeron que desde entonces ese iba a ser su único medio de comunicación. Así no habrá más correos incriminatorios.
Un poco más esquivo se mostró a la hora de comentar la guerra interna en la que desembocó el enfrentamiento entre Fernando Alonso y Lewis Hamilton en McLaren. «En todos los problemas yo estaba en el medio porque trabajaba para ambos, lo tenía que hacer lo mejor posible y yo estoy contento con el trabajo que he hecho».
Nuevas reglas
Mucho más claro fue cuando dio su opinión sobre algunas de las nuevas reglas: «La falta de control de tracción se notará poco, tan sólo en que en la salida de las curvas que será más difícil y también en que el que sale primero no tiene asegurado llegar líder a la primera curva». «Es un sistema que van a incorporar pronto los coches de la calle y debería mantenerse, así como otros sistemas que podrían eliminarlos, porque después podrían tener su aplicación en los coches de calle», añadió el piloto. El problema es que el objetivo es «reducir costes». Y, apostilla, «eso no es bueno, ya que repercute en el desarrollo del coche».
En cualquier caso, recordó que la gente «siempre dice que quiere más adelantamientos, pero tenemos que ser conscientes de que un coche no es una moto, al coche siempre le será más difícil.





