Ese fue el caso de uno de los tres detenidos el jueves, el ovetense R. M. S. G., de 35 años, al que la Policía Local neutralizó cuando estaba parado en la calle de Llanes, al no darse cuenta de que el semáforo, que regula el tráfico hacia la autopista, se había puesto en verde hacía ya bastante tiempo. Su vehículo, de matrícula 3898 CSG, estaba con el motor en marcha, como si su conductor se hubiera olvidado de cómo continuar camino hacia la autopista.
Eran las 4.30 de la madrugada cuando los agentes le hicieron la prueba de la alcoholemia que se solventó con unos resultados de 1.25 y 1.10 mgr/l, cinco veces más de lo permitido.
Aunque sí el más grave, éste no fue el único detenido antenoche, ya que dos horas antes la Policía Local detuvo a J. R. F. H., de 36 años y vecino de Gijón, quien conducía el vehículo con matrícula 7881-CGK por el túnel de Aboño.
Los agentes comprobaron cómo, tras salirse del carril de circulación, vehículo y conductor se quedaron parados sobre una arqueta. En las pruebas de alcoholemia arrojó un resultado de 0.70 y 0.63 mgr/l.
La noche concluyó para los agentes a las ocho de la mañana, cuando detuvieron a J. T. G., de 35 años y vecino de Gijón, quien conducía el vehículo 6086-BYD. La Policía Local lo detuvo tras saltarse un semáforo en rojo en la confluencia de las calles Rodríguez Sampedro y Felipe Menéndez. En las pruebas de alcoholemia practicadas el resultado fue de 0.82 y 0.80 mgr/l.
Libertad con cargos
De la casi treintena de casos registrados en lo que va de mes, el más llamativo fue el protagonizado por L. G. L., de 24 años, quien fue detenido el pasado miércoles tras protagonizar una espectacular colisión con seis vehículos que se encontraban perfectamente estacionados. Tal y como adelantó EL COMERCIO, el joven, que salió ileso del accidente producido en la calle del Decano Prendes Pando, circulaba con el permiso de conducir retirado y con una tasa de alcohol cuatro veces superior a la permitida. Tras pasar a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción número 2 en funciones de Guardia, el titular decretó su puesta en libertad con cargos.
Desde comienzos de este mes, conducir bajo los efectos del alcohol es delito que conlleva penas de prisión.





