
Fruto de estos operativos diseñados por los efectivos del Grupo de Estupefacientes de la Comisaría de Gijón, se pudo constatar que en un bar de comida rápida situado en la carretera de la Carbonera del barrio de Contrueces se estaba comerciando ilícitamente con sustancias estupefacientes, principalmente cocaína.
La Policía observó el continuo entrar y salir de clientes que hablaban con el responsable del local, de origen marroquí, y tras breves instantes abandonaban el mismo sin efectuar consumición alguna y sin llevar ningún pedido evidente de comida.
Tras una vigilancia discreta, el día 12, sobre las 19.50 horas, se detectó la presencia en el local de dos individuos que contactaban con el encargado y que mantenían una actitud en extremo vigilante y cautelosa, revisando minuciosamente los alrededores para evitar la presencia policial.
Fue entonces cuando los agentes, ante la evidencia de que pudieran tratarse de los proveedores de cocaína y que pudiera estar llevándose a cabo una transacción comercial ilegal, procedieron a la entrada en el local y a su posterior revisión y registro.
En un cacheo preventivo, se localizó a N. E. M., de 34 años y nacionalidad dominicana, entre sus ropas dos calcetines que contenían en su interior 17 envoltorios de forma cilíndrica, así como otro envoltorio abierto y dos bolsitas termoselladas de plástico de color blanco denominadas habitualmente 'papelinas'.
Los tres detenidos son extranjeros: el responsable del local S. E. O., marroquí, tenía una detención anterior en Almería y estaba en España de forma irregular; R. J. B.V., 35 años, de Venezuela, sin antecedentes; N. E. M, dominicano, con antecedentes.





