
Claudio Escobio, alcalde de Nava, explicó que la remodelación consistió en la construcción de un área recreativa anexa al museo, una nave y varias actuaciones interiores, como la mejora de los dispositivos virtuales o la instalación de varios murales obra de los artistas locales Chus Puras y Breza. Las actuaciones han ido completándose a lo largo de este año para no perjudicar las visitas al museo. Así las cosas, el presupuesto se dividió en 240.000 euros para la reforma interior, 13.000 euros para la nave y 60.000 euros para el área recreativa que además cuenta con una bolera, donde ayer probaron puntería varios representantes del consejo. El proyecto de remodelación fue financiado por el programa de ayudas europeas Proder.
Además, Claudio Escobio insistió en acometer el proyecto de recopilar el material etnográfico y restaurarlo. «Para eso tendremos que pensar organizar algún ciclo o una escuela-taller», apuntó el regidor.
Por su parte, el director del museo, Elías Carrocera señaló que el alambique cedido por el Servicio Regional de Investigación y Desarrollo Agroalimentario de Asturias (Serida) se encuentra actualmente en proceso de restauración. «También estamos diseñando un proyecto a través del cual se pueda ver su funcionamiento de forma virtual», comentó Carrocera.
A la inauguración de las obras acudió también la viceconsejera de Medio Rural, Tomasa Arce, quien alabó la labor realizada para la mejora de las instalaciones.
Por otro lado, el Consejo de la Fundación de la Sidra valoró ayer las candidaturas presentadas para el premio anual que se fallará en enero y al que concurren tres propuestas internacionales.





