
Salmantino de nacimiento, pero gijonés de adopción, Mateo Bullón llegó a la Villa de Jovellanos en 1958, como organista de la Universidad Laboral, donde se acababa de adquirir un nuevo instrumento. Durante 37 años estuvo vinculado a la institución, primero como músico y después como profesor, llegando incluso a dirigir su coro.
A lo largo de su vida estuvo además al frente del Orfeón Juvenil, la coral de Santa Bárbara de Vega, el Coro Asturiano de La Calzada, la Coral de Granda, el coro del Centro Gallego de Gijón, el Ars Senatorum, el Ochote El Arbeyal, además de numerosos coros religiosos, parroquiales e infantiles.





