
Ayer, además, recibieron una de las visitas más importantes y esperadas para ellos. Llegó, eso sí, con escolta. Las luces azules y las sirenas de dos motos y un coche de la Policía Local anunciaban su entrada. Iba dentro de un vehículo. Con su turbante, su túnica, portando las esperanzas e ilusiones de los cientos de niños que lo esperaban. Era el Príncipe Aliatar. Muchos de los pequeños suspendieron su recorrido por los distintos expositores y talleres para sentarse en su regazo y explicarle al detalle lo que le piden a los Reyes Magos. Y, cómo no, lo bien que se habían portado. Así lo hizo el pequeño Marcos Hevia, de 6 años y vecino de Antromero. «Lo que más quiero que me traigan es un gusano de peluche», explicó tras contárselo al emisario real. El pequeño disfrutó como muchos otros niños de todas las actividades de la Feria de Muestras. Ataviado como todo un maquinista, con silbato incluso, ya había hecho un dibujo. Él le aseguró a Aliatar que había sido bueno.
Decenas de niños tuvieron ayer la ocasión de estar con el enviado de Gaspar, Melchor y Baltasar. El resto tendrá la oportunidad de hacerlo también mañana, a las seis y media de la tarde. El Príncipe vuelve para que más niños puedan hacer sus peticiones.
Y mientras unos hacían cola para ver a su alteza, otros disfrutaban de las actividades del día. Las maliayas Maite, Marina y Lucía fueron las primeras en llegar al taller de Danza y Chapotea. Se prepararon para la ocasión, con pelucas, antifaces y sombreros y empezaron a hacer calentamiento. Con cierto nerviosismo, las tres aseguraron que les gusta mucho el baile y que estaban dispuestas «a bailar de todo». Y lo hicieron. De la mano de la profesora de Danza en Espacio Líquido, Mónica Cofiño, saltaron y bailaron sin parar. «Queremos que empiecen a tomar conciencia del cuerpo, que hagan movimientos espontáneos y salga la creatividad del niño», explicó la monitora, quien añadió que Espacio Líquido pretende ofertar actividades también para los más pequeños. Los bailes de ayer llegaron al ritmo de los temas más modernos.
Olor a pastas
Mientras tanto, los pequeños Eva, Lucía y Pablo se concentraban en su talento como cocineros. El olor de las exquisitas pastas que estaban elaborando invadía todo el pabellón. Sus familiares, con orgullo, no perdieron ocasión de fotografiarles.
Pero también los padres tuvieron su espacio y sus actividades. En su caso, sobre todo, para aprender a tratar mejor si cabe a sus pequeños. La naturópata Sheila Minguito explicó a quienes se acercaron al expositor de Apsa los cuidados que pueden dar a sus bebés tras el baño. «En los primeros meses tienen más necesidades táctiles», resalta la experta, quien insistió en que los padres pueden aprovechar los aceites o leches corporales para masajear a sus hijos. No hace falta mucho tiempo, «sólo unos diez minutos». Sheila Minguito recomienda para hacerlo, el uso de productos naturales de cuidado infantil. Alejandra Batalla, de Gijón, fue una de las madres que se interesó por estas técnicas, para su pequeña Diana que ayer mismo cumplió nueve meses. Alejandra visitó Mercaplana junto a su hija, pero también junto a sus otros dos retoños, Daniel, de 5 años, y Vera, de tres.
Mercaplana se organiza cada año con motivo de las fiestas navideñas, una época en la que suelen aflorar los sentimientos de amistad y solidaridad. Y por eso, lo que ya se ha convertido en una tradición en esta feria, la cadena humana solidaria organizada por el expositor de EL COMERCIO, no faltó a la cita. Su coordinadora, Covadonga de Viedma, recordó que «su propósito es el de unirse y hermanarse en esta época navideña». De este modo, al ritmo del villancico 'All I want for Crhistmas is you' (Todo lo que quiero esta Navidad eres tú), una veintena de niños cogidos de la mano recorrieron el pabellón y salieron a la calle para recordar a todos lo que es el espíritu de esta fiesta. Pero no será la última actividad organizada por este stand. Pasado mañana, día 2, podrán romper una Piñata de Año Nuevo, llena de chucherías. Será a partir de las siete de la tarde.
Hoy no habrá actividad
Mientras tanto, a pesar de que hoy Mercaplana cierra al público con motivo de la Nochevieja, desde mañana y hasta el día 4, los niños podrán seguir disfrutando de las distintas alternativas que este espacio ofrece. Así, también en el expositor de este periódico los pequeños podrán seguir demostrando su potencial como cantantes en el Villancicódromo, un karaoke con letras de villancicos que desde la apertura de esta feria infantil no ha dejado de sonar. También pueden hacerlo en los talleres de música o demostrar su habilidad con las manos y su capacidad artística en los de alfarería o dibujos.
No se quedarán indiferentes seguro ante las decenas de posibilidades, como un pasadizo secreto. Y entre taller y taller, espectáculos de teatro y danza, los mayores también necesitan un descanso. Todos los esfuerzos son pocos para hacer que las caras de los niños se llenen de sonrisas en una época como ésta en la que los nervios comienzan a apoderarse de ellos a la espera de los tan deseados regalos de Reyes.






