Un gijonés de 62 años fue quien recibió el último hígado del año, el procedente del donante 52. Con esta cesión se ponía fin a un 2007 lleno de récords, ya que no sólo ha sido el año con mayor cifra de donaciones de órganos, sino que fue el ejercicio en el que el Central practicó su trasplante de hígado número 200.





