
Los técnicos iniciaron días atrás el estudio del documento, según aseguró el concejal de Recursos Urbanos, Luis Ramón Fernández Huerga. De momento el equipo de gobierno no se ha marcado fecha para adoptar una decisión sobre este proyecto, «nos llevará tiempo el análisis del informe», dijo.
En el estudio realizado por Doymosa se recogen varias alternativas. La única condición que se ha marcado el equipo de gobierno formado por el Partido Socialista e Izquierda Unida es que la puesta en marcha de este nuevo sistema de control del aparcamiento no suponga coste alguno para el Ayuntamiento.
El informe que está encima de la mesa del concejal de Recursos Urbanos recoge también los resultados de una encuesta realizada entre los conductores del municipio sobre qué tipo de aparcamiento demandan y las razones por las que utiliza el vehículo.
No es el primer estudio sobre la implantación de la zona azul que realiza el Ayuntamiento. De hecho se contaba ya con dos informes elaborados por distintas empresas y en diferentes momentos. Sin embargo, ambos habían perdido su utilidad, ya que se realizaron en un momento en el que prácticamente no había aparcamientos subterráneos en el municipio y actualmente existen seis, además se han modificado las plazas de estacionamiento en superficie y peatonalizado más calles del centro de la ciudad.
Uno de aquellos estudios establecía que en aquel momento en Avilés había un parque móvil de 39.000 vehículos y 18.000 ocupaban el centro de forma habitual. El documento concretaba la creación de 4.139 plazas de aparcamiento controladas por este sistema, ocupando todo el centro de la villa y también algunas otras zonas como La Magdalena.
La puesta en marcha de la zona azul en Avilés ha sido tema de debate en los últimos doce años, siendo propuesto por el PP y el PSOE, sin que en ninguna de las ocasiones se lograse el suficiente respaldo del resto de los grupos políticos para conseguir ser aprobada.





