Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

GIJÓN
La luz, el gas y las economías domésticas
02.01.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
COMO cada fin de año, el Gobierno central nos regala las nuevas tarifas de servicios públicos con los preceptivos incrementos justificados por el IPC, por el incremento de los salarios e, incluso, llega a explicar el ninistro de Industria que para mantener equipos informáticos y actualizaciones varias de empresas y entidades que suministran servicios públicos. De todas las subidas, que ya se están aplicando en estos primeros momentos del año 2008, las que más duelen son las relacionadas con la luz y el gas porque afectan directamente a todos los ciudadanos, al ser bienes de primera necesidad de los que no podemos prescindir.

El dato más curioso y que peor se está explicando es que suben por encima del IPC previsto por el Gobierno para el año 2008, un 2%, siguiendo las recomendaciones del Banco Central Europeo, cuando el escenario económico que se cerró en el 2007 la inflación está por encima del 4%, terrible ataque a las economías modestas ligadas a un salario o a una prestación por desempleo. Más aún, tenemos que ser conscientes de que esta subida ya no será anual, sino que las tarifas se podrán revisar trimestralmente. ¿Habrá nuevas subidas según vayan variando diversas coyunturas económico-políticas?

Otro dato curioso de estos incrementos es que se producen en situaciones de grandes beneficios de las compañías energéticas en más de un 9'5% sobre una cifra de negocio que aumenta más del 4,5% anualmente; aún así, nos dice el ministerio de Industria, refiriéndose a las eléctricas, que « la subida de la tarifa eléctrica no cubre la totalidad de los costes y tendrán un déficit de 1.200 millones de euros en el primer trimestre del 2008 », lo que traducido por el ninistro Joan Clos para los que no entendemos de esto tiene que ser algo así como «fijaros lo bien que gestionan las eléctricas que no os van a repercutir sus costes de producción y, aún así, ganan dinero con otras operaciones».

Claro, así es imposible decir que se ajuste el beneficio empresarial de las eléctricas, ya que son capaces de ganar dinero y no lo hace a mi costa. Sencillamente genial. Pero todo esto no es tan sencillo porque al común de los ciudadanos, o sea, los de la nómina que trabajan en pequeñas y medianas empresas, los pequeños autónomos y la mayoría de los pensionistas que no podemos escapar de encender la luz de la cocina y abrir el gas para elaborar alimentos básicos, lo único que sabemos es que el año 2007 ha dado un gran palo a nuestra economía domestica y el 2008 va por el mismo camino.

El Gobierno tiene que tener presente que no puede funcionar una economía que cree una gran fractura social. En estos últimos años, el acceso de grandes capas de la población al consumo fue el motor del crecimiento económico y todavía así tenemos -y con datos que aumentan según diversos estudios- muchas familias en el umbral de la pobreza. Aquí están los verdaderos indicadores a tener en cuenta: el incremento del precio de las hipotecas y de los alimentos y servicios de primera necesidad, ¿a cuanta gente va a expulsar de la clase media? ¿Cuánta gente no va a poder acceder al consumo de otros bienes y servicios vitales para el crecimiento económico?

El último dato curioso tiene que ver con este acuerdo general de los dos grandes partidos, PSOE y PP, para reducir impuestos e, incluso, eliminar alguno como el que grava el patrimonio. Los datos, aunque son claros y hablan de que la presión fiscal no ha descendido nunca, en España parece que la idea de los contendientes electorales se basa en reducciones que, supuestamente, tendrán efectos para los ciudadanos con niveles de renta más bajos, pero a mí me parece que para grandes capas sociales hubiera sido mejor contener los precios de la luz y el gas y no la promesa de eliminar el impuesto sobre el patrimonio, ¿verdad?

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS