
En primer lugar, el menor dinamismo que está sufriendo la construcción. Un ejemplo claro es que, según las estadísticas oficiales del Ministerio de Fomento, la obra pública licitada en los diez primeros meses de 2007 alcanzó los 802 millones de euros, un 40% menos en relación al mismo periodo de 2006. El retroceso también se aprecia en el número de viviendas a construir, que disminuyó un 17% interanual. Pese a todo, el paro sigue bajando en esta actividad -eso sí, un 3,7%, el porcentaje más bajo de los últimos 36 meses- y la venta de cementos producidos en Asturias ha aumentado un 2%.
El segundo motivo que está frenando el crecimiento de la economía regional es el consumo familiar, que, según Sadei, «va perdiendo tono de manera gradual». Muestra de ello es que la matriculación de turismos se redujo un 10,5% respecto a noviembre de 2006, lo que supone la mayor caída del ejercicio. No obstante, dentro de este apartado, también puede haber influido la decisión de los consumidores de aplazar la compra de un coche hasta la entrada en vigor de la nueva fiscalidad en 2008.
Al margen de estas sombras, Sadei destaca también aspectos positivos, como «el progreso de la industria» por los «notables resultados» logrados en las ramas con fuerte presencia en la región, como la energía eléctrica, los productos siderúrgicos y la transformación de metales. De hecho, el Índice de Producción Industrial de Asturias (IPIA) ha crecido un 4,7% interanual. En este contexto, el organismo subraya también la fortaleza de las exportaciones, que han crecido un 14,2% entre enero y octubre.
Senda similar sigue el sector servicios, que presenta «un comportamiento positivo, realzado por los magníficos resultados del turismo». Así, el número de viajeros alojados en los establecimientos hoteleros aumentó un 25,9% interanual, mientras que la cifra de pernoctaciones se elevó un 29,1%. Estos porcentajes sitúan a Asturias como la región con mayores crecimientos relativos para estas dos variables. Dentro del sector primario, los precios contribuyen a mantener los ingresos de los agricultores. Los de la carne aumentaron un 10% en un año, y en la leche, un 44,8%.





