El parte policial recoge que la pareja regentaba un establecimiento de venta de vehículos de alta gama de segunda mano, que eran adquiridos en Alemania a concesionarios de ese país a través de internet. Posteriormente, vendían los turismos en un local ubicado en Lugo.
Una vez adquiridos los vehículos, los presuntos autores del delito falsificaban la antigüedad de los productos, así como el kilometraje, y los vendían con supuestos extras, algunos por valores que superaban los 6.000 euros.
Los detenidos habrían vendido hasta 37 vehículos de alta gama en el último año, con precios que oscilarían entre los 30.000 y los 40.000 euros.
Los dos implicados están acusados de falsificar una firma para avalar al solicitante de un préstamo. La propia empresa se ocupaba de concertar los préstamos para los clientes, que denunciaron que les pedían cantidades superior a las que restaban para la adquisición del vehículo.
Además, los autores de la supuesta estafa indicaban a sus clientes que la entidad bancaria sólo avalaba una cantidad, por lo que el comprador hacía frente al resto con la entrega directa en efectivo, mientras que, en realidad, el préstamos era de importe superior.
Sin matricular
En cuanto a la documentación, todos los denunciantes se quejaron de las «muchas dificultades» que tuvieron para adquirir la documentación de los vehículos una vez abonados, e incluso para su matriculación, lo que les llevó a circular con ellos durante algún tiempo sin haber sido matriculados. Subrayaron, además, que el vendedor les facilitaba unas placas rojas, que incluso para alguno de los vehículos procedían de otros concesionarios.





