
Para evitar que la situación se agrave aún más, los responsables de urgencias piden a los usuarios que acudan primero a los centros de salud «donde están preparados para atender las afecciones respiratorias». Sin embargo, estos dispositivos se encuentran también saturados de pacientes. En algunos de ellos, como en Ujo y Figaredo, en la zona del Caudal, los médicos están desbordados ante la «avalancha de enfermos de estos últimos tres días».
Ayer, un poco mejor
La jornada más crítica en los hospitales se registró el pasado miércoles cuando el servicio de urgencias del Álvarez-Buylla atendió a 116 pacientes, lo que supone 36 enfermos más que la media del área. En porcentaje, hubo un 45% más de consultas con respecto a un día normal. Esta situación hizo que muchos pacientes tuvieran que aguardar entre cinco y siete horas.
Por contra en el día de ayer, a pesar de continuar las largas esperas, los tiempos se habían reducido. Los facultativos indicaron que las demoras se situaban en torno a tres horas en el Álvarez-Buylla, mientras que en el Valle del Nalón la media para ser atendidos estuvo «entre hora y media y dos horas».
En ambos casos, las demoras sólo se refieren a los casos menos graves, ya que se da prioridad a los considerados realmente urgentes. La mayoría de los cuadros atendidos se deben a «un agravamiento de enfermedades crónicas a causa de afecciones respiratorias».





