Todo parte de la insistencia de ALSA ante el Ayuntamiento y el Principado sobre la necesidad de recortar entre un metro y metro y medio el machón lateral de la calle de Llanes. El machón es una especie de pilar adosado a la pared con una ménsula apoyada que permite el paso de los usuarios hacia la estación.
Freno al PGOU
La empresa alega que si ese borde no se afeita con el remate correspondiente se comprometerá además el futuro desarrollo urbanístico y residencial del solar de la estación, contemplado en el PGOU una vez que ésta se traslade al barrio de Moreda. El único problema es que la Comisión de Patrimonio ya se ha pronunciado al respecto en más de una ocasión y obliga al mantenimiento íntegro de ese elemento.
La dirección técnica del proyecto de remodelación critica lo que califica de exceso de celo proteccionista de la Administración regional en un edificio que nunca fue concebido para ser exento. Según ese argumento, el saliente en liza no sería más que una pared suelta que manifiesta la discontinuidad originada por la desaparición de los antiguos talleres anexos.
Sea como fuere, esa parte catalogada -machón incluido-se asegurará desde el interior con dos torres metálicas de unos 13 metros de altura. Esos soportes metálicos se pueden observar desde los andenes, pero no desde fuera del edificio.





