
Finalmente, los herederos apelaron a expertos e historiadores locales para reforzar su petición ante el departamento de Patrimonio Histórico y Cultural de Asturias. Con este paso se logró una ayuda de algo más de 3.000 euros para hacer frente al saneamiento del edificio. «La obra costó más de 8.000 euros y la contribución regional fue de 3.000 euros, debiendo tener que desembolsar el resto de nuestro bolsillo», comentó el propietario.
Gracias a esta actuación se evitó que el edificio se viera abocado a un desplome casi seguro. Ahora queda por restaurar el resto de los muros y elementos interiores. La cuantía cuantía de esta actuación supera en mucho las posibilidades económicas de sus dueños.
La razón que mueve a esta familia es meramente altruista: «Queremos que este monumento pueda ser disfrutado por toda la sociedad sin renunciar al legado paterno pero por encima de todo está el valor histórico y cultural que debe ser público».
Estudio arqueológico
El Servicio de Patrimonio Histórico y Cultural se comprometió paralelamente a los trabajos de saneamiento a elaborar un estudio arqueológico de la zona donde se asienta el edificio. Algo que a día de hoy todavía no se ha realizado y no parece tener fecha.
La Capilla de San Miguel de Susacasa dedicada también a Santa Dorotea reúne una serie de elementos que son un ejemplo del románico del Cabo de Peñas. De forma cuadrada y bóveda de cañón apuntado, conserva un arco triunfal. Su ornamentación es muy sencilla y dispone de siete canecillos toscos de formas geométricas. Se cree que algunos de sus elementos, como son el pórtico y la pila bautismal, fueron trasladados a la actual iglesia parroquial de Santa Eulalia de Nembro.
Otros datos que rodean la historia de este emblemático edificio son que acogió el primitivo salón de plenos de la Puebla de Gozón y en ella se llevó a cabo, en 1638, la votación para elegir a la patrona del Principado y del obispado de Oviedo, según datos aportados por el historiador local Gerardo Díaz Quirós.
Leonardo Fernández Sirgo, considera que de no acometerse con urgencia una profunda restauración se podrían perder los elementos que aun mantiene debido al avanzado estado de deterioro que presentan. Una obra que precisa el trabajo de expertos en este tipo de construcciones y también de una notable inversión.





