Y es que cada donante debe ir al centro de fecundación in vitro, bien a Oviedo o a Gijón, unas 20 veces, con una media de dos días por semana. Además debe someterse a una rigurosa revisión médica y realizar los análisis pertinentes para descartar enfermedades.
La cuantía que reciben es la misma que se concede a las mujeres donantes, y está estipulada por ley.





