Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Local

GIJÓN
Bodas que traen cola
José Ramón Alonso y Laura Fernández pasan 17 horas ante San Pedro para elegir la fecha de su enlace en 2009. Otras 50 parejas les siguieron

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Bodas que traen cola
ESPERA. Decenas de parejas esperan frente a la entrada a los despachos de la parroquia. / J. BILBAO
«Prefiero tener que retrasar la boda antes que cambiar de iglesia». Son palabras de Laura Fernández, pero a buen seguro que el medio centenar de parejas que acudieron ayer a la iglesia de San Pedro pensaban de forma similar. Y es que para muchos gijoneses el templo que mira al Cantábrico ofrece una postal nupcial que no querrían sustituir por nada. El problema llega a la hora de conseguir una fecha libre, más aún cuando se busca un día concreto. La espera mínima es superior a un año y para poder asegurarse de tener el calendario limpio para marcar el enlace en la fecha deseada es imprescindible madrugar o, como incluso hicieron ayer algunos, trasnochar a las puertas de San Pedro.

A buen seguro Laura Fernández y José Ramón Alonso no olvidarán el día de su boda, allá por 2009, pero tampoco el día que consiguieron reservar la iglesia para poder celebrarla. El domingo, a las doce de la noche, cogieron su manta y su radio y, ni cortos ni perezosos, se plantaron a la entrada de la iglesia a esperar que pasara el tiempo. Diecisiete horas y media hasta que, ayer por la tarde, los responsables de la parroquia empezaran a despachar fechas para la celebración de matrimonios en 2009. «Había oído que el año pasado la gente empezó a venir ya a las seis de la mañana, así que decidimos venir antes para asegurarnos los primeros puestos en la fila», explicaba Laura.

La pareja ya tomó la decisión de casarse a mediados de 2007, pero cuando fueron a preguntar en octubre por la posibilidad que había de hacerlo en San Pedro les explicaron que en este año recién estrenado ya no quedaban fechas libres y si querían celebrar su boda en 2009 deberían apuntarse a partir del 7 de enero. No había números ni orden. Quien primero llegara a la iglesia tendría preferencia. Ante este planteamiento, Laura y José Ramón decidieron ser los primeros para que nadie les arrebatara el viernes 25 de julio, fecha para la que ya tenían reservado incluso el restaurante.

Hasta las 5 de la tarde

Para conseguir su objetivo no les quedó más remedio que hacer noche junto a los despachos parroquiales. «La gente nos miraba extrañada. Además, ayer hubo una fiesta en el Club de Regatas, todo con gente trajeada, y cuando pasaban por aquí se extrañaban de vernos ahí sentados en el suelo y tapados con la manta». Para distraer el sueño solo tenían una radio, pero también contaron con la ayuda de los padres de ella, que les relevaron unas horas ya por la mañana.

Su madrugón, no obstante, no fue el único. A la una y media de la madrugada Liliana Trapiello y su novio Fernando se unían a Laura y José Ramón en la larga espera frente a la iglesia, en su caso con la esperanza -ya certeza- de reservar la iglesia para el 20 junio de 2009. A lo largo de la noche fueron sumándose más parejas al improvisado campamento. La mayoría, no obstante, lo hicieron ya por la mañana. En cualquier caso cuando la parroquia abrió sus puertas eran ya más de medio centenar de futuros matrimonios los que esperaban por su fecha, a la entrada de San Pedro, muchos de ellos conscientes de la dificultad de su objetivo. «Teníamos que haber madrugado más».

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS