
El consejero delegado de Axia, Rafael Izpizua, que el pasado martes estuvo en Gijón en la presentación de este nuevo equipo, explicó que con la instalación de este tipo de máquinas de reanimación en espacios públicos no sanitarios se pretende reducir las altas tasas de mortalidad en materia cardiológica. Máxime, insistió, si se tiene en cuenta que según los informes de la Sociedad Española de Cardiología un tercio de las personas infartadas fallecen sin poder llegar al hospital y que otro 10%, aunque si logra acudir al centro sanitario, lo hace con mucho retraso.
Gijón ha sido la ciudad escogida por Feve para arrancar con esta novedosa iniciativa, que se extenderá este año a lo largo y ancho de Asturias, así como en el resto de España. Sin embargo, ayer, un día después de la presentación pública de este dispositivo, el aparato había sido retirado del edificio del Humedal. La empresa promotora, así como la propia compañía ferroviaria, explicaron que el desfibrilador presentado «era un prototipo» y que el definitivo será instalado «en breve, en uno o dos días», precisó Rafael Izpizua.
Evitar su uso indebido
El desfibrilador de Feve, también denominado 'columna de rescate cardíaco', quedará situado muy cerca del hall. La compañía y Axia negocian estos días su mejor ubicación. «Tiene que ser un sitio de fácil acceso, pero no en demasía», explicaba ayer en la estación. El aparato cuenta con un sistema de seguridad, para evitar su uso indebido o que algún bromista pueda dar una falsa alarma. «Sólo podrá activarlo el personal de la estación que disponga del código de seguridad o de una tarjeta magnetizada», sin la cual el desfibrilador «no funcionaría».







