Un reducido grupo de familiares y amigos del fallecido asistió al acto religioso celebrado en la localidad de la que la víctima del trágico episodio era originaria, aunque, según sus allegados, hacía muchos años que no visitaba Luarca.
El muerto contaba con un sólo familiar directo, su hermanastro (del mismo padre), quien trabaja como vendedor de cupones de la ONCE en Navia. El cuerpo fue velado durante el martes y la mañana de ayer en el tanatorio de Gijón.





