En 2006, los agentes locales efectuaron 6.583 pruebas de alcoholemia. Se detectaron 448 conductores bajo los efectos del alcohol, es decir, el 6,8% de los que se sometieron a las pruebas.
Los datos de 2007 suponen una notable reducción respecto a 2002, momento en el que se pusieron en marcha los denominados macrocontroles de alcoholemia. En ese año, se realizaron 3.272 pruebas, de las que el 6,23% reflejaron una tasa de alcohol en aire por encima de lo permitido.
El 91% de las personas que fueron sorprendidas mientras conducían ebrias eran hombres, mientras que sólo el 9% eran mujeres. En la mayor parte de los casos positivos, el denunciado tiene una edad comprendida entre los 21 y los 30 años, seguidos de los conductores de entre 31 y 40 años de edad.
La concejala de Seguridad Ciudadana y Movilidad, Begoña Huergo, dio a conocer ayer el balance del dispositivo de prevención de alcoholemia realizado en el casco urbano a lo largo de 2007 y la intervención especial durante el mes de diciembre en colaboración de la Dirección General de Tráfico. En ese periodo, los agentes de la Policía Local controlaron a 2.863 conductores, de los cuales dieron positivo por alcohol 53, es decir, el 1,85% de los evaluados.
Esta cifra incluye la actuación llevada a cabo por la Dirección General de Tráfico (DGT), que se prolongó desde el 10 hasta el 23 de diciembre y se cerró con 1.735 sometidos al test, de los cuales el 2,99% superaban los niveles de alcohol permitido.
Peligrosidad
«El objetivo no es realizar cuantos más controles mejor, si no concienciar a los ciudadanos de la peligrosidad de conducir bajo los efectos del alcohol», apuntó la concejala. «La utilización del coche después de haber ingerido alcohol produce consecuencias muy desgraciadas tanto para el propio conductor como para el resto de peatones y conductores», añadió la edil.
La Policía Local intensificó el número de controles de alcoholemia en la ciudad para evitar y concienciar a los conductores de la incompatibilidad de ingerir alcohol durante las fiestas y posteriormente ponerse delante del volante. Desde el 23 de diciembre hasta el 8 de enero las fuerzas municipales de seguridad efectuaron un total de 1.128 controles de alcoholemia, de los cuales, el 1,8% de los conductores arrojaron resultados positivos.
La jornada que más pruebas de alcoholemia practicó la Policía Local en el casco urbano fue el 22 de diciembre. Durante ese día, se sometieron a las test de alcoholemia un total de 201 conductores, de ellos, dieron positivo 9 personas.
«En los últimos años se ha incrementado el control y al mismo tiempo ha descendido el número de alcoholemias entre los conductores», aseguró Huergo.






