
A partir de ese momento, Aitana Sánchez-Gijón y Carmelo Gómez volverán a mirarse a los ojos, aunque habrá que fijarse mucho para beneficiarse de su química. Pero sobre todo habrá que poner la mirada en un móvil enganchado a la multioperadora Orange, ya que a ella se le ha ocurrido este invento de pantalla mini y portátil.
Una pantalla en la que quedarán encerrados el actor deprimido, la actriz furiosa, el director petulante, la periodista de Oviedo, una madre que hasta ahora era sólo hija y un ángel que merodea por la ciudad. O lo que es lo mismo los personajes por los que Suárez pudiera llevarse el premio al mejor guión original de la Academia Española de Cine.
Los dramas y guiños cómicos que desencadenan, desde la llegada del tren a la caída de telón (pues este cine de Suárez cuenta la puesta en escena de una obra de Clarín), narrarán, ahora también en las ventanas de los teléfonos celulares, el viaje a Oviedo de una compañía que tiene como misión representar 'La Regenta'. Su presencia en Vetusta hará historia mas allá de las tablas del teatro centenario e irrumpirá en la vida de la ciudad del siglo XXI, que en el XIX dio ropas y cuerpo a la literaria Ana Ozores.
'Oviedo Express', que no ha tenido, según recordaba su propio autor al saberse candidato a los Goya, demasiada aceptación en las salas de cine, (cuestión que se enfrenta con la numerosas posibilidades de obtener varias cabezas de bronce del pintor de Fuendetodos), se convierte en una película pionera en el mundo de las telecomunicaciones.





