
A pesar de que el balneario figuró como compromiso electoral 'estrella' de la candidatura socialista en 1999 y 2003, Felgueroso tiene claro que la responsabilidad del Ayuntamiento concluyó en 2005 cuando se despejó el futuro del equipamiento con su adjudicación al grupo de empresas integrado por Gaia Gestión Deportiva, Contratas Iglesias, Jesús Martínez Álvarez Construcciones y El Caleyo Derivados del Cemento.
La decisión de dejar que todo el proyecto de construcción y gestión posterior quedara en manos de inversores privados es en lo que se escuda la alcaldesa para mostrarse lacónica cuando se le pregunta por nuevos retrasos o cualquier otro contratiempo en relación con las obras del centro de talasoterapia.
Según Felgueroso, el modelo de gestión privada es incompatible con la tutela e intervención municipal. Esta incompatibilidad que la regidora recuerda siempre que tiene ocasión la volvió ayer a poner de manifiesto en el teatro Jovellanos, a la conclusión de un homenaje de Bravo, Asturianísimo a 'Peltó', para asegurar que «no tengo ninguna fijación por la fecha de apertura». «Que el balneario tarde lo que tenga que tardar», subrayó sin querer entrar en más valoraciones.
Se da la circunstancia de que al frente de esa gestión privada está como directora-gerente la economista y auditora de cuentas ovetense Susana de la Rubia, antigua colaboradora de la alcaldesa tanto en el Gobierno regional como en el Ayuntamiento.
Respecto al aspecto exterior del complejo termal, que desde hace varios meses forma ya parte del paisaje urbano de Poniente y el puerto deportivo, una vez concluida su estructura externa, la regidora rebate la opinión de aquellos que ponen el acento en su impacto visual. «Es un edificio perfectamente encajado y mimetizado en su entorno», indicó sobre las proporciones del futuro centro de salud y ocio.
Por su parte, el concejal de Promoción Económica y Turismo, José María Pérez, también resta importancia a los retrasos en el nuevo equipamiento lúdico y deportivo. «Suscribo al 100% las palabras de la alcaldesa», manifestó ayer el edil, quien también puso énfasis en que se trata de una obra hecha por empresarios privados.
«Ellos son los primeros interesados en abrir cuanto antes para empezar a amortizar sus inversiones. Si esos planes empresariales se ven alterados por dificultades durante la ejecución del proyecto, desde luego no es por gusto suyo», disculpó el concejal socialista.
A su juicio, el futuro centro de talasoterapia «le va a venir estupendamente» a la oferta turística y de ocio de la ciudad. Sin embargo, también afirmó que las sucesivas demoras en la entrada en servicio del balneario «no generan trastorno o merma» a la actividad del sector, pues ésta no se basa sólo en los equipamientos singulares. En ese sentido, recordó que Gijón creció en 2007 por encima de un 10% en viajeros y pernoctaciones en hoteles sin talaso operativa.
Pasarela desestimada
Por otro lado, la guía de servicios municipales editada recientemente por el Ayuntamiento de Gijón con una tirada de 25.000 ejemplares incluye en su anexo de mapas y callejeros incluye la hoy ya desechada pasarela levadiza que la Autoridad Portuaria planteó para conectar el balneario y el espigón central del puerto deportivo. Este proyecto generó una fuerte oposición de los usuarios de las instalaciones deportivas, que denunciaban que se convertiría en un gran obstáculo en el acceso a los pantalanes de Fomento, lo que acabó por decidir su retirada.
El Consistorio gijonés aboga ahora por un bulevar que prolongue el paseo marítimo de Poniente como comunicación básica con el centro.





