
Al mediodía, en la iglesia de San Julián, Don Pío fue el encargado de oficiar la misa en honor del patrón, en la que estuvo asistido por el vicario parroquial, José Vicente Alvarez, y el párroco de San Lorenzo, Herminio González. Aunque se esperaba la presencia del arzobispo de Oviedo, Carlos Osoro no pudo participar finalmente en el acto por coincidir con la apertura del Año Santo.
No les faltó trabajo a los religiosos. Este año, hecho excepcional, la celebración de San Julián se hizo coincidir con la confirmación sacramental de siete jóvenes de la parroquia -Jaime Fernández, Juan Gamundi, Roberto García, Tania Longo, Catalina Sobrino, Daniel Suárez y Aroa Villazón- que, posteriormente, serían los encargados de sacar en procesión la imagen de San Julián. La misa estuvo animada por las voces de los integrantes de una coral de la parroquia.
La procesión, en la que un centenar de personas acompañaron al santo, arrancó del templo a la una y discurrió por el entorno del Campo de la Iglesia. Anunciada con voladores y repicar de campanas, contó con la presencia del grupo infantil de baile San Julián y una pareja de gaita y tambor ataviados con trajes tradicionales de la comarca vaqueira.





