
Aunque la intención del alcalde era no manifestarse en público hasta que el comité electoral nacional ratifique su condición de cabeza de cartel, algo que se producirá el jueves, su presencia en la ceremonia de la Catedral le situó bajo los focos. No eludió la esperada pregunta, aunque sus palabras tampoco pasaron de una declaración genérica de intenciones. Dijo que participará en los comicios «con toda la ilusión», con «la experiencia» de sus 21 años en el Ayuntamiento y la garantía de aportar «trabajo y esperanza en el futuro». No fue más lejos, salvo para descartar que su incorporación al Congreso tenga otros objetivos añadidos, en un momento en el que se acerca el congreso regional en el que PP debatirá la posibilidad de una renovación en su dirección. ¿Se puede intuir el primer paso de una estrategia para relevar a Ovidio Sánchez? «No hay otra interpretación que el deseo de ayudar a que Rajoy sea presidente», justificó.
«Orgulloso y satisfecho» del respaldo que genera su presencia en las listas, De Lorenzo sólo se refirió a la ya inminente fecha del 9 de marzo para hablar en clave de «victoria» del PP. No cabe, a su juicio, ninguna otra hipótesis más pesimista. La intención del alcalde es contribuir a un triunfo electoral, por lo que su voluntad es «no defraudar» a quienes han depositado en él sus esperanzas.
La posibilidad de que De Lorenzo vaya acompañado por Pilar Fernández Pardo, en tareas de número dos, parece ir en la línea del alcalde de configurar una candidatura con músculo. Los responsables del PP asturiano contemplan con agrado esta opción, en la medida en que supondría constituir un equipo que sumase a los dos principales valores del partido en Oviedo y Gijón. «Sería una lista potente que daría una imagen de unidad y desterraría los localismos», aseguran fuentes de la dirección popular.
Recelos
En el PP observan varias ventajas en la dupla De Lorenzo-Fernández Pardo. La primera, que la presidenta local de Gijón podría combatir los recelos que el regidor socialista despierta en la ciudad más poblada de Asturias, principal granero de votos. Así, Pardo asumiría el peso de la campaña en Gijón, mientras que De Lorenzo podría dar la cara en el resto del Principado.
El segundo valor añadido tiene que ver con el capital político que suponen ambos dirigentes. De Lorenzo es alcalde de Oviedo desde 1991 y acumula cuatro mayorías absolutas. Pardo ha mejorado los resultados del PP en Gijón y, aunque no ha podido llegar a la Alcaldía, está bien considerada en el partido, dirige la junta local con más afiliados y también es senadora. En la dirección popular se considera que integrar a ambas personas en una misma candidatura transmite la imagen de que «el partido mete el turbo y va a por todas», con una lista electoral «que incluye a los primeros espadas». Pese a todo, se asume que llegar a cinco diputados, dejando al PSOE únicamente en tres, es prácticamente imposible.





