Hasta el domingo, el estadio gijonés había registrado su mejor entrada frente el Racing de Ferrol (16.500) y, posteriormente, con la visita a Gijón del Celta de Vigo (16.000). La posición que ocupan los rojiblancos en la tabla -sigue en puestos de ascenso a pesar de la última derrota- ha vuelto ha enganchar a los aficionados, como ya ocurriera hace cuatro años en la primera etapa en la que Marcelino García estuvo al frente del equipo.
El primer partido de esta temporada, que enfrentó al conjunto de Manuel Preciado con el Poli Ejido, fue presenciado por 12.000 espectadores y, a partir de aquí, la cifra de aficionados que han acudido a las gradas de El Molinón ha experimentado un importante aumento.





