Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |

Más Actualidad

OPINIÓN ARTICULOS
Guantánamo
15.01.08 -

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
HACE seis años que se abrió Guantánamo; un eufemismo, en realidad, más que apertura debiera decirse cerradura. Silencio total, el de los retenidos, el del sheriff y el de un mundo que calla, un público que no aplaude, pero tampoco chilla; observa y mira de reojo. Un silencio de peaje, que paga miedos y cobra réditos, que alguno denomina prudencia y contundencia de una supuesta lucha antiterrorista, tan terrorífica e inmoral como la que dice combatir.

No sabemos qué se cuece allí, pero el silencio es más elocuente que el grito de quienes luchan por transparentar la verdad. Imágenes a cuentagotas que muestran la lejanía de algunos respecto a lo cacareado; dime de qué alardeas y señalaré tus miserias. Los mismos que en nombre de la democracia y los derechos humanos imponen sanciones y boicots comerciales, han hecho un agujero negro de Guantánamo. Vemos poco y sabemos nada. Rostros invisibles, extraterrestres naranjas, arrodillados, ojos vendados, esposados, moviendo con dificultad sus pies encadenados imagen anacrónica que va camino de eternizarse, una realidad tan impura como dura, una lección al mundo de cómo los padres de la nada aleccionan sobre todo y de cómo ellos nada tienen que ver con Castro, Chávez y demás, una lección sobre como la mejor forma de defender los derechos humanos es el atajo 'legal' hecho a propósito y medida, aunque sea totalmente ilegítimo, porque en nombre de la santa libertad hasta la prosaica esclavitud es justificable.

En un mundo donde unos viven el doble, comen el triple, beben por cuatro y consumen el quíntuplo, los adalides de la virtud saben dividir, los derechos para los señores a quienes todo camino les resulta válido y las obligaciones para los vasallos a los que solo queda doblar el espinazo.

¿Qué pasaría si a otros les diera por algo similar? ¿Cuántas guerras habrían justificado los llamados organizamos internacionales? No nos engañemos, no se trata de derechos sino de privilegios y leyes selváticas donde la bestia impone reglas a base de eliminarlas, para en nombre de su divina seguridad particular hacer del mundo un infierno universal.

Hace seis años empezó ese silencio cósmico extendido cual virus infecto. No es nuevo, pasó en Latinoamérica, pasó con los famosos vuelos que algún impertinente aireó y seguirá pasando, mientras Europa permanece muda y solo recupera voz para hacer los coros de una seudo globalización asentada sobre la utilización privada del derecho.

Se dice que la democracia occidental es superior pues el fin no justifica los medios; hoy sabemos que ciertos fines no reparan en gastos. No nos engañemos, lo que nos jugamos no es la defensa del modelo democrático, sino el dominio económico mundial.

| Comparte esta noticia -

¿Qué es esto?

Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Vocento
SarenetRSS