
Las mismas fuentes precisaron que actualmente los arquitectos y técnicos de Gispasa (empresa creada por el Principado para la obra del HUCA) negocian los últimos flecos del sobrecoste del HUCA, muchos de ellos relacionados con la fachada, pieza principal del proyecto. La funcionalidad del exterior, de cristal, así como la ampliación de la superficie inicialmente prevista para el HUCA, obligó a introducir cambios de última hora. Hasta 24.000 metros cuadrados de cristal serán necesarios para cubrir los muros externos del edificio de hospitalización, el de nueve plantas de altura, que será la estructura principal del complejo de La Cadellada. Esa cifra, los 24.000 metros cuadrados, equivalen a cubrir la superficie de cuatro estadios de fútbol similares al Camp Nou. Técnicos y arquitectos intentan determinan cuál es el material más idóneo para recubrir el HUCA, una decisión en la que no sólo influyen factores económicos y estéticos (tonalidades y reflejos) sino otros muchos aspectos tales como los vientos (que no son iguales en invierno que en verano), el sol y el calor que el propio cristal pueda proyectar hacia el interior de las futuras habitaciones.
Ampliación de superficie
La UTE formada por Sacyr, Constructora San José, y Sánchez y Lago lleva meses negociando con Gispasa un aumento de la asignación económica. Las adjudicatarias argumentan que el proyecto se ha visto «sensiblemente encarecido» tras las modificaciones que ha ordenado la Administración regional, entre las que destacan la ampliación de la superficie del futuro complejo sanitario en 14.703 metros cuadrados. A esto suman también otros retoques que engrosan la factura económica del proyecto, entre ellos las citadas placas de vidrio seleccionadas para la fachada, el sistema de climatización escogido o los propios materiales de construcción, muchos de los cuales han sido cambiados para mejorar la calidad y el resultado final de la obra.
Desde Gispasa se señaló ayer que el HUCA recupera «poco a poco la normalidad». Tras la ralentización de los trabajos propiciada por las empresas, que protestaban así por la falta de acuerdo acerca del sobrecoste, ayer se podía ver algo de movimiento en La Cadellada. Asimismo, la obra sufrió también un parón, propio del sector de la construcción durante el periodo navideño. Con todo, desde Gispasa se insistió en que los trabajos de ejecución «se harán más visibles a lo largo de febrero» y se descartó cualquier posible retraso vinculado, al menos, esta fase del proyecto. De esta forma, el Principado mantiene diciembre de 2009 como fecha de finalización del complejo de La Cadellada, es decir, dentro de dos años.
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